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miércoles, 4 de noviembre de 2026

héroes que no se rinden

La historia de los policías que sobrevivieron a un ataque con explosivos lanzados con drones en Guamalito

noviembre 4, 20263 min de lectura
Ricardo Villamizar
Redacción Conexión Cúcuta

Todo parecía indicar que sería otro día de servicio en Guamalito, pero aquella amenaza que tantas veces habían enfrentado estaba a punto de cambiar para siempre. Al frente de la Subestación de Policía Guamalito se encontraba el capitán Jairo Hernán Murcia Coy, quien, junto a sus hombres, sabía que prestar el servicio en esta zona del Catatumbo significaba vivir en permanente estado de alerta.
La seguridad no era una tarea ocasional, era parte de su cotidianidad. Reforzaban las garitas, fortalecían las medidas de protección externa y mantenían una disciplina rigurosa. Ya habían enfrentado hostigamientos constantes y ataques con granadas de fragmentación. Cada jornada representaba un nuevo desafío y la certeza de que debían estar preparados para cualquier eventualidad.

Lo que parecía una jornada más se convirtió en una escena de angustia y supervivencia. Un enjambre de drones cargados con explosivos apareció sobre las instalaciones policiales. En cuestión de instantes, la tranquilidad desapareció. Las explosiones rompieron el silencio y los uniformados tuvieron que reaccionar ante una modalidad de ataque que elevaba el nivel de amenaza.

El miedo estaba presente, pero también la preparación, la disciplina y el instinto de proteger la vida. Los policías enfrentaron la situación y resistieron la agresión.

Y cuando pensaban que lo peor había pasado, la amenaza volvió a repetirse. No fue un solo episodio. Fueron dos ataques con explosivos mediante drones, ejecutados de manera alternada, con apenas un día de diferencia.

La magnitud de los ataques obligó al mando institucional a tomar una decisión difícil: retirar temporalmente al personal de la subestación. Una determinación orientada a proteger la vida de los policías y preparar las condiciones para regresar.

Pero salir temporalmente de Guamalito no significaba abandonar a su gente. Significaba prepararse para volver. Y volvieron.

Esta vez, el regreso estuvo acompañado por el señor mayor general Ricardo Augusto Alarcón Campos, y un componente robusto de uniformados. No era simplemente retornar a unas instalaciones; era recuperar la presencia institucional en un territorio que había sido escenario de una grave agresión.

Detrás de cada uniforme hay una historia, una familia que espera su regreso y un ser humano que, aun sintiendo miedo, decide continuar sirviendo.

Es la historia de un grupo de hombres que, frente a la adversidad, encontraron razones para mantenerse unidos, regresar y continuar sirviendo.

Porque podrán cambiar las formas de la amenaza, podrán llegar desde tierra o desde el cielo, pero hay algo que permanece intacto: la vocación de servicio de quienes eligieron dedicar su vida a proteger a los colombianos. #135AñosPolicía #DiosyPatria.

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